martes, 14 de junio de 2011

La reforma electoral de Aguirre


Esta mañana Esperanza Aguirre anunciaba en su discurso de investidura algo que comparto totalmente y desde hace tiempo: el desbloqueo de las listas electorales para reducir el control de los partidos y la división de las circunscripciones para que los ciudadanos puedan conocer mejor a sus representantes y elegirlos de forma más directa.

Lo cierto es que con el actual sistema de listas cerradas los ciudadanos votan a un partido o como mucho a su cabeza de lista, pero apenas conocen al resto de sus representantes ni el trabajo que realizamos. La combinación de listas abiertas y circunscripciones de menor tamaño contribuiría a un acercamiento entre electores y elegibles tan positivo como necesario.

Esa es la mejor manera de acercar la política a la calle, pues cada diputado estaría obligado a mantener un contacto permanente con los ciudadanos de su circunscripción y a rendirles cuentas continuamente si quisiera ser reelegido. Es algo que muchos ya hacemos, por lo que sólo aquellos políticos que no estén dispuestos a estar en la calle y a ganarse directamente la confianza de sus vecinos pueden tenerle miedo a algo así.