miércoles, 30 de junio de 2010

Desprofesionalizar la política


Esta semana leía un artículo de Ignacio Camacho en ABC (os lo recomiendo) titulado “Del fracaso escolar al coche oficial”, en el que criticaba que gran parte de nuestros políticos carece de experiencia profesional previa, pues cada vez más nos encontramos con personas que entran muy jóvenes en el aparato de su partido y que abandonan sus estudios o retrasan su incorporación a la vida laboral conforme van medrando de cargo en cargo al abrigo de un buen sueldo, haciendo de la política su modo de vida.

Se trata de auténticos profesionales de la política, personas en la mayoría de los casos poco preparadas que no saben lo que es salir a la calle a buscar trabajo y que no tienen a dónde volver si esto se acaba, por lo que harán cualquier cosa para que no se acabe. Justo lo contrario de lo que necesitamos: hace falta que en política entre gente bien preparada, buenos profesionales que vengan a aportar, que hayan vivido en primera persona lo que ocurre en la calle y sobre todo que tengan vocación de servicio. En definitiva, necesitamos menos profesionales de la política y más profesionales en la política.

Tenemos que avanzar hacia una política desprofesionalizada donde, además, nuestros representantes públicos respondan ante los ciudadanos que los eligen, no ante los aparatos de los partidos. Algunos hablan de listas abiertas… ¿por qué no? Lo que está claro es que no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras la sociedad nos valora cada vez peor.

jueves, 24 de junio de 2010

Las mentiras de Griñán


Esta mañana, en la sesión de control al Gobierno, Javier Arenas ha dejado en evidencia al Presidente de la Junta, demostrando que mintió hace dos semanas en el Parlamento durante el Debate sobre el Estado de la Comunidad, pues ocultó el verdadero alcance de sus medidas económicas: un recorte social de más de 1.700 millones de euros, sobre todo en educación, dependencia y sanidad.



miércoles, 9 de junio de 2010

Debate sobre el estado de la Comunidad


Hoy hemos tenido en el Parlamento el debate sobre el estado de la Comunidad, en el que Griñán nos ha presentado una Andalucía oficial que nada tiene que ver con la Andalucía real, con la Andalucía de la calle, la del millón de parados, la de las 300.000 familias sin ingresos, la de los 900.000 pensionistas que van a ver congelada su paga, la Andalucía, en definitiva, del desempleo, de la crisis y de los recortes sociales.

En lugar de hablar de eso, nos ha dicho lo bien que lo están haciendo, lo mucho que estamos avanzando e incluso se ha permitido felicitarse porque fueron los primeros en tomar medidas contra la crisis, ya en febrero de 2008. Pero eso no se lo cree nadie, pues todo el mundo recuerda que en aquel momento, justo antes de las elecciones, los socialistas aún estaban negando la crisis y llamándonos antipatriotas a los que la denunciábamos.

Y para salir de la crisis, ha anunciado que va a subir los impuestos y a recortar la inversión pública en más de 800 millones de euros. Justo lo contrario de lo que hay que hacer. En concreto, y disfrazado tras una subida para las rentas altas, habrá un aumento de los impuestos que gravan el consumo, como por ejemplo la gasolina o las bolsas de la compra (10 céntimos por cada una). Y eso lo paga todo el mundo. El pobre y el rico. El parado, el ama de casa, el estudiante y el jubilado. Y si a eso le sumamos la subida del IVA que nos “regala” desde el mes que viene Zapatero, el gasto de las familias andaluzas se va a ver notablemente incrementado.