sábado, 24 de abril de 2010

El autobús vacío


Lo de la Junta con la escuela concertada es increíble. Resulta que hay doce chavales, de familias humildes y trabajadoras, que viven en una barriada a las afueras de Málaga llamada Olías y que todos los días tienen que ir hasta El Palo para asistir al centro escolar en el que están estudiando Formación Profesional. Resulta también que ese centro es concertado, ya que los centros públicos de la zona no ofertan los estudios que ellos realizan, como electromecánica o climatización. Por lo tanto, no estudian en un centro público porque no hay ninguno con esa oferta educativa.

Hasta el curso pasado, estos alumnos viajaban en el autobús que va desde Olías al Instituto público de El Palo sin ningún problema. Sin embargo, desde septiembre, la Junta de Andalucía prefiere que dicho autobús vaya prácticamente vacío (tiene 55 plazas y van 5 niños) y que estos 12 alumnos se queden sin transporte. Y todo porque van a un centro concertado, que al fin y al cabo no deja de ser un centro sostenido con fondos públicos, por lo que sus alumnos tienen perfecto derecho al transporte escolar gratuito.

¿No es acaso inmoral, además de un derroche de los recursos públicos, llevar un autobús medio vacío que va al mismo sitio, dejando tirados a doce chavales que prácticamente no tienen medios? Por supuesto, tras reunirme con las madres afectadas, voy a llevar este tema al Parlamento lo antes posible, para buscar una solución a esta nueva desvergüenza de la Consejería de Educación.

jueves, 15 de abril de 2010

Bochornoso ataque al poder judicial


En democracia, todos somos iguales ante la ley. Por eso es incomprensible que algunos pretendan presionar a la Justicia para que no juzgue a determinada persona cuando incumple la ley. Y más cuando la persona en cuestión es un juez, que debe dar ejemplo respetándola más que nadie, ya que su labor consiste en aplicarla. El caso es que a Garzón no se le juzga por ir contra el franquismo, sino por incumplir la ley. No hay, por tanto, más trasfondo ideológico que el que nos quieren vender algunos de forma interesada.

Sindicatos, actores de la “zeja” y algún que otro miembro del Gobierno participaron el martes en un acto vergonzoso en el que se cuestionó a los jueces del Tribunal Supremo y se les acusó, entre otras cosas, de ser “cómplices de torturas”, como hizo el ex fiscal anticorrupción, Jiménez Villarejo. Se trata de unas acusaciones tan graves como infundadas, que atacan los pilares de nuestras instituciones democráticas y que sólo obedecen a un intento desesperado de algunos por distraer la atención de los verdaderos problemas que tenemos ahora mismo los españoles, tratando de resucitar viejos fantasmas y reabrir así antiguas heridas cerradas durante la Transición.

Y el Gobierno se hace cómplice de esta tremenda irresponsabilidad. No sólo por el silencio de Zapatero al respecto, sino sobre todo por la presencia en dicho acto del secretario de Estado Gaspar Zarrías, mano derecha del vicepresidente Chaves, apoyando y aplaudiendo lo que allí se dijo. Los hechos son tan graves que el presidente debe cesar inmediatamente a Zarrías.

sábado, 10 de abril de 2010

Abortos con carnet joven


La Junta de Andalucía, en un ejercicio de frivolidad increíble, ofrece un 20% de descuento en los abortos practicados presentando el carnet joven. De este modo, equipara el aborto a actividades como ir al cine, comprar ropa o viajar en tren, para las que se oferta este tipo de descuentos. ¿Lo próximo qué va a ser, un 2x1? ¡Qué barbaridad!

El carnet joven es un instrumento muy útil y beneficioso para los jóvenes, pues nos ofrece interesantes descuentos. Pero esta vez se han columpiado. Se trata, como digo, de una frivolidad más con respecto al tema del aborto, con la que sólo pretenden distraer de los problemas reales que tenemos. Como ha dicho Javier Arenas, la prioridad de un Gobierno para los jóvenes debe ser el empleo, no que puedan abortar más barato.

jueves, 8 de abril de 2010

El engaño de la deuda histórica


Mucho se está hablando en estas últimas semanas sobre la deuda histórica que el Gobierno central tiene, desde hace años, con Andalucía. Según nuestro Estatuto de Autonomía, la deuda debe ser saldada en dinero contante y sonante. Un dinero (784 millones de euros) que se destinaría sobre todo a inversiones en educación y sanidad.

Sin embargo, finalmente el Gobierno ha decidido (y la Junta de Andalucía aceptado) el pago de la deuda histórica en solares e inmuebles de titularidad estatal. Pero, no contentos con eso, la tasación de los solares y edificios es muy superior a su valor real. Sirva de ejemplo que la tasación de AGESA (sociedad que gestiona la herencia de la EXPO’92) por parte de la Junta se ha incrementado en 200 millones de euros en los últimos 4 meses. Qué casualidad. ¿No será que han engordado la cifra hasta hacerla coincidir con la cantidad que faltaba?

Y lo único que recibirá Málaga será el traspaso del edificio de Correos del Gobierno a la Junta. Es decir, que de los 116 millones de euros que corresponderían a Málaga, y que deberían traducirse en colegios, hospitales y centros de salud, nos tendremos que conformar con que el edificio de Correos, valorado en 25 millones de euros y al que se le dará un uso administrativo tras gastarse 10 millones en su remodelación, pase de ser propiedad estatal a propiedad autonómica. ¿Dónde están los colegios y hospitales a los que habría que destinar ese dinero que nunca llegará?


martes, 6 de abril de 2010

Rezar en la mezquita de Córdoba


La semana pasada se produjo un altercado en la Catedral de Córdoba cuando un grupo de personas, perfectamente organizado, protagonizó un rezo musulmán (algo totalmente prohibido en aquel lugar) y agredió a los guardias de seguridad que les llamaron la atención y posteriormente a los agentes de la policía nacional que acudieron al lugar.

Es cierto que el templo fue erigido sobre la que fuera mezquita mayor de la ciudad en época andalusí, pero ésta a su vez se había levantado sobre una iglesia cristiana de época visigoda. Lo cierto es que hoy en día, y desde hace casi 700 años, se trata de un lugar de culto cristiano. Y a ningún cristiano se le ocurriría organizar algo así en la mezquita de Estambul, por mucho que durante casi mil años fuese la iglesia de Santa Sofía de Constantinopla.

Lo ocurrido en Córdoba es, sin duda, un acto premeditado de provocación que tiene una clara intención y que está totalmente fuera de lugar, tanto en el fondo como en las formas. Se trata, simplemente, de una cuestión de respeto.