martes, 24 de noviembre de 2009

Indemnizar a los moriscos


La capacidad imaginativa de los socialistas para distraer la atención de los problemas reales no tiene límites. He tenido que leer varias veces la noticia e incluso ir directamente al texto de la iniciativa para comprobar que iba en serio. Con la que está cayendo y la de cosas que tendrían que estar haciendo para solucionar los problemas de los españoles, resulta que el PSOE ha propuesto en el Congreso que se indemnice a los descendientes de los moriscos expulsados en 1609, hace ya cuatrocientos años.

Esta iniciativa socialista, tramitada en la Comisión de Economía y Hacienda (donde se ve que no tienen nada mejor que proponer) y vinculada con la recuperación de la memoria histórica, olvida sin embargo a los descendientes de los aztecas y de los incas. ¿Acaso no habría que indemnizarlos también a ellos? ¿O quizás también deberíamos nosotros pedir compensaciones económicas a los franceses por la invasión napoleónica, a los árabes por los ocho siglos que estuvieron por aquí, o incluso a los italianos por la conquista de los romanos? Puestos a decir chorradas…

¿Y para eso nos han subido los impuestos? Qué se dediquen a los más de cuatro millones de parados que hay en España, que es lo que tienen que hacer, en vez de seguir abriendo debates absurdos y alejados de la realidad de la calle.

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domingo, 22 de noviembre de 2009

Ni estudian, ni trabajan, ni tienen intención de hacerlo


Casi 18.000 jóvenes malagueños menores de 30 años ni estudian, ni trabajan, ni tienen intención de hacerlo, según publica hoy un reportaje del Diario Sur. Y es que no lo necesitan: en casa tienen comida y ropa gratis, además de internet y móvil para hablar con los amigos, libertad horaria para entrar y salir, una habitación propia para disfrutar de su intimidad e incluso una paga semanal para salir de fiesta. ¿Se puede pedir más?

Es cierto que sólo representan el 6% de los 300.000 jóvenes que vivimos en la provincia de Málaga, pero aún así me parece preocupante que casi 18.000 jóvenes no tengan otra motivación que disfrutar del presente sin preocuparse en absoluto por su futuro. Y más grave aún, que haya padres que lo consientan.

A esto es a lo que nos está llevando una educación que no se basa precisamente en el esfuerzo y el sacrificio, sino todo lo contrario, y que acumula ya casi un 40% de fracaso escolar. Pero el problema no está sólo en los colegios, sino también y sobre todo en las familias, que son las verdaderas responsables de la educación y que, en la mayoría de los casos, se desentienden del tema.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Griñán no controla


Griñán quiere ser Secretario General del PSOE andaluz. Pero el aparato del partido no está muy por la labor. La propia Leire Pajín se ha mostrado contraria a la celebración de un Congreso Extraordinario en el que el Presidente de la Junta asumiría la dirección del partido. Y es que las aguas están revueltas entre los socialistas andaluces.

No hay que ser muy observador para darse cuenta de la pérdida del control presidencial sobre el grupo parlamentario socialista desde que se fue Chaves. Durante el debate general sobre los Presupuestos, con el Presidente de la Junta en el Salón de Plenos, faltaban 15 diputados socialistas y la mitad de los consejeros, algo impensable hace un año. Lo mismo ocurre los jueves en las preguntas al Presidente: la imagen de todos quietos en sus escaños cuando llegaba Chaves hace varios meses que no se ve.

Pero el grupo parlamentario no es más que un ejemplo. Todas las semanas Griñán tiene que afirmar continuamente su liderazgo sin que nadie se lo haya cuestionado. Y es que resulta que, mientras Griñán preside la Junta, Chaves sigue al frente del partido y nadie duda que es él quien, desde Madrid, mueve los hilos, dejando en entredicho la autoridad de un Presidente de la Junta elegido de forma digital.

Y mientras tanto, con un presidente que no controla ni a los suyos, Andalucía ya va por el millón de parados.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

La Administración paralela


Al final, el TSJA ha tenido que acabar prohibiendo a la Junta desviar trabajo de sus funcionarios a las empresas públicas, en una sentencia que reconoce lo que, desde el Partido Popular Andaluz, llevamos años denunciando: que el PSOE ha creado en Andalucía una Administración paralela, basada en las empresas públicas.

¿Y para qué? Pues muy sencillo, para huir del derecho administrativo y poder colocar sin problemas a sus enchufados. Porque, mientras que en la Administración hay que entrar por oposición, las empresas públicas contratan a dedo. Por ello han creado una red de empresas paralelas a las Consejerías donde enchufar a todo el que puedan, red que con el paso de los años ha ido engordando cada vez más, vaciando de contenido a las propias Consejerías y engullendo gran parte del Presupuesto de la Junta, hasta el punto de que en el próximo año destinarán a las 146 empresas públicas el triple de dinero que a los 770 ayuntamientos que hay en Andalucía.

Lo que está claro es que el paro, que afecta ya a un millón de andaluces, a quienes no afecta es a los amigos del Partido Socialista, que tiene sitio de sobra para colocarlos a todos.

martes, 10 de noviembre de 2009

La política: ¿solución o problema? (Parte II)


Ante el interés y la polémica que ha despertado la reflexión que hice el domingo, titulada La política: ¿solución o problema? (muy leída y ampliamente comentada en éste y otros blogs y en menéame.net), y dada la imposibilidad de responder a todos los comentarios, voy a continuar hoy con el tema.

La clase política no es más que el reflejo de la sociedad: sinvergüenzas hay en todos lados y en todos los ámbitos, pero también hay mucha gente buena. Sin embargo, en la vida pública estás continuamente en el escaparate, por lo que ese tipo de cosas se ven más. Pero, dicho esto, añadiré que me parece bien que estemos más expuestos, pues para eso estamos representando a los ciudadanos. Por eso considero mucho más grave, desde el punto de vista ético, una actitud delictiva en un representante público que en otra persona de cualquier otro ámbito, porque el político debe responder ante los ciudadanos, ya que para eso lo han elegido y en muchos casos controla el dinero público. Y el dinero público es de todos, no de nadie, como dijo alguna.

Pero mi reflexión no estaba referida sólo a la corrupción, sino también, y sobre todo, al alejamiento de algunos políticos con respecto a los problemas de la calle. Muchas veces se entra en debates que no interesan a nadie, olvidando las preocupaciones reales de la gente, o quizás precisamente para que se olviden, distrayendo así la atención. Otras, incluso, se ponen los intereses personales o partidistas por delante del interés general de los ciudadanos. Y aquí estamos para defender el interés general de los ciudadanos, que para eso nos han elegido, aunque a algunos se les olvide. En definitiva, como decía el otro día, somos muchos los que nos tomamos esto en serio y trabajamos día tras día para mejorar nuestra sociedad, intentando cambiar las cosas desde dentro.

domingo, 8 de noviembre de 2009

La política: ¿solución o problema?


Según el último barómetro del CIS, el cuarto problema para los españoles es, hoy por hoy, la clase política. Y eso es algo que me parece lo suficientemente grave como para que los políticos hagamos una profunda reflexión. Algo está fallando en el momento en que los políticos, que estamos para solucionar los problemas de los ciudadanos, nos convertimos en uno de sus principales problemas. La solución convertida en el problema.

A mí, personalmente, me da vergüenza esta situación. Somos muchos los diputados, senadores, parlamentarios y, sobre todo, concejales y alcaldes, que nos dedicamos a la política como vocación de servicio a los demás e intentamos, con nuestro trabajo diario, mejorar la vida de la gente de nuestro barrio, de nuestro pueblo, de nuestra Comunidad o de nuestro país. Porque entendemos que estamos para eso. Muchos lo hacemos de forma desinteresada y otros incluso arriesgando la propia vida, bajo la constante amenaza terrorista. Y estoy convencido de que la mayoría sentimos vergüenza por esta situación a la que nos han llevado unos cuantos caraduras que están aquí para enriquecerse o para agarrarse al sillón a toda costa, viviendo del cuento. No son muchos, si los comparamos con los aproximadamente 70.000 cargos electos que hay en toda España (la inmensa mayoría concejales), pero en los últimos meses están saliendo a la luz bastantes casos, los suficientes para que los medios y la sociedad generalicen en la clase política.

Yo quiero aprovechar estas líneas para criticar duramente a esos que vienen a la política a robar o a sacar cualquier tipo de beneficio personal; es una actitud inadmisible para la que no cabe más que la tolerancia cero y que contribuye a desprestigiar a la clase política de este país. Porque aquí estamos para servir a los ciudadanos. Por eso también quiero romper una lanza a favor de los que estamos aquí por vocación, porque entendemos la política como servicio al ciudadano y porque queremos contribuir a mejorar nuestra sociedad. Por ello sentimos vergüenza ante este tipo de situaciones.