domingo, 22 de noviembre de 2009

Ni estudian, ni trabajan, ni tienen intención de hacerlo


Casi 18.000 jóvenes malagueños menores de 30 años ni estudian, ni trabajan, ni tienen intención de hacerlo, según publica hoy un reportaje del Diario Sur. Y es que no lo necesitan: en casa tienen comida y ropa gratis, además de internet y móvil para hablar con los amigos, libertad horaria para entrar y salir, una habitación propia para disfrutar de su intimidad e incluso una paga semanal para salir de fiesta. ¿Se puede pedir más?

Es cierto que sólo representan el 6% de los 300.000 jóvenes que vivimos en la provincia de Málaga, pero aún así me parece preocupante que casi 18.000 jóvenes no tengan otra motivación que disfrutar del presente sin preocuparse en absoluto por su futuro. Y más grave aún, que haya padres que lo consientan.

A esto es a lo que nos está llevando una educación que no se basa precisamente en el esfuerzo y el sacrificio, sino todo lo contrario, y que acumula ya casi un 40% de fracaso escolar. Pero el problema no está sólo en los colegios, sino también y sobre todo en las familias, que son las verdaderas responsables de la educación y que, en la mayoría de los casos, se desentienden del tema.

2 comentarios:

Sean Bauer dijo...

Esto no es, precisamente algo nuevo o de actualidad, pero es lo que es, un hecho, y además preocupante. ¿Son ellos el problema?, ¿son los padres que se lo permiten?, ¿la sociedad por ignorar el problema y además fomentarlo al volver la vista atras?...

POLITEISTA dijo...

Es triste que haya tantas personas de brazos cruzados sin objetivos en la vida, pero en general, el ser humano tiende a que le hagan las cosas en lugar de hacerlas por sí mismo. Si tenemos a alguien que nos da una vivienda, una comida,y en definitiva que nos soluciona la vida, si no tenemos algo importante por lo que luchar puede que no le encontremos sentido al estudio, y si trabajando o no, tenemos un lugar donde vivir,muchas personas ni trabajaran.

El problema es el siguiente: ¿Nos educan para trabajar en lo que queramos o en lo que la sociedad desee? Porque ahora con la crisis económica cuando se habla de carreras se habla de si tienen salidas o no. Dónde queda la vocación, el interés por aprender y enseñar lo aprendido... Hasta que el concepto del futuro no cambie y lo veamos como un camino hacia la felicidad, mediante la realización de uno mismo y no como la acumulación de bienes, la sociedad no estará motivada.