martes, 10 de noviembre de 2009

La política: ¿solución o problema? (Parte II)


Ante el interés y la polémica que ha despertado la reflexión que hice el domingo, titulada La política: ¿solución o problema? (muy leída y ampliamente comentada en éste y otros blogs y en menéame.net), y dada la imposibilidad de responder a todos los comentarios, voy a continuar hoy con el tema.

La clase política no es más que el reflejo de la sociedad: sinvergüenzas hay en todos lados y en todos los ámbitos, pero también hay mucha gente buena. Sin embargo, en la vida pública estás continuamente en el escaparate, por lo que ese tipo de cosas se ven más. Pero, dicho esto, añadiré que me parece bien que estemos más expuestos, pues para eso estamos representando a los ciudadanos. Por eso considero mucho más grave, desde el punto de vista ético, una actitud delictiva en un representante público que en otra persona de cualquier otro ámbito, porque el político debe responder ante los ciudadanos, ya que para eso lo han elegido y en muchos casos controla el dinero público. Y el dinero público es de todos, no de nadie, como dijo alguna.

Pero mi reflexión no estaba referida sólo a la corrupción, sino también, y sobre todo, al alejamiento de algunos políticos con respecto a los problemas de la calle. Muchas veces se entra en debates que no interesan a nadie, olvidando las preocupaciones reales de la gente, o quizás precisamente para que se olviden, distrayendo así la atención. Otras, incluso, se ponen los intereses personales o partidistas por delante del interés general de los ciudadanos. Y aquí estamos para defender el interés general de los ciudadanos, que para eso nos han elegido, aunque a algunos se les olvide. En definitiva, como decía el otro día, somos muchos los que nos tomamos esto en serio y trabajamos día tras día para mejorar nuestra sociedad, intentando cambiar las cosas desde dentro.

8 comentarios:

Crul dijo...

En líneas generales estoy completamente de acuerdo contigo, ¿quién no lo estaría? Leyendo el artículo casi te me dibujas en la cabeza cual caballero andante.

¿Mantienes esta actitud dentro del partido? ¿Ves a mucha gente que lo haga? ¿Es factible ser político y no ser partidista?

No son preguntas retóricas ni con mala baba, es que tal y como se ve la política desde fuera parece bastante difícil.

Saludos

Moguruza dijo...

Acababa de poner mi comentario y veo que en este segundo post, entra un poco más en harina.

La actitud delictiva es grave en cualquier caso, creo yo, evidentemente al ser ustedes cargos electos que nos representan, una actitud delictiva ha de ser castigada no sólo con la consecuencia penal, sino con algún tipo de consecuencia política.

F.Lady dijo...

En mi opinión, el principal problema es que todo este tema, aunque ahora está de moda, viene de largo.
Hace mucho que los ciudadanos dejaron de confiar en sus políticos, hace mucho que a la gente no le interesa la política, y que nos planteamos que es lo que hacen realmente por nosotros día a día. Y ahora obtenemos las respuestas: robarnos.

Como bien dices, el problema no solo es la corrupción. Es normal que nos roben el “dinero de todos” si hemos permitido que personas poco (o nada) preparadas, sin ningún tipo de principios ni vocación política, ocupe altos cargos, teniendo la oportunidad de manejar amplias cantidades de dinero. ¿Qué se les puede pedir a esas personas? Acostumbradas a un nivel de vida mas que suficiente, sin ninguna otra experiencia laboral, y en muchos casos ni estudios, no podemos pedirles que mantengan sus principios, si es que algún día los tuvieron, pues no tienen de qué vivir si no es de lo que el Jefe de turno les proporcione, por lo que más les vale tener la boquita cerrada, o no.

Realmente este debate deberíais tenerlo vosotros, los políticos, pero para decir cada uno lo que piensa, y no lo que cada jefe quiere escuchar. Pero es difícil, la mitad de los que están ahí, no saben hacer otra cosa, no tienen opinión propia, o prefieren no tenerla, incluso muchas veces, los que si la tenéis, tal vez tengáis que callar si no queréis dejar la política únicamente en manos de esa “gentuza”.

Pero, qué se puede esperar, qué se puede esperar de un político que desde sus comienzos, en asociaciones políticas juveniles, día a día, es lo que vive. Una preocupación por ocupar el puesto más alto de la organización, por obtener un cargo en el ayuntamiento de turno para poder comprase un coche y un polito nuevo olvidando (si es que alguna vez lo supieron) porqué se afiliaron a ese partido y qué es lo que querían cambiar de la sociedad en la que viven.

Álvaro dijo...

Está claro... con representantes políticos como tú es normal que me quede sin palabras porque, por mí, tú ya lo has dicho todo.

Felicidades, por mi parte cumples con tu declaración de intenciones.

Crul dijo...

Me ha resultado muy interesante este artículo: http://www.ottoreuss.com/2009/02/extracto-de-una-entrevista-de-trabajo_17.html.

¿Crees que puede ser verídico? ¿Crees que puede ser algo habitual? ¿Si te enteraras de algo así lo denunciarías?

Dese luego, no tienes obligación de contestar, pero te lo agradecería.

Saludos.

ottoreuss dijo...

Crul, yo soy el autor de ese artículo que mencionas, y te puedo asegurar que esa entrevista es real :/

Miguel Ángel Ruiz Ortiz dijo...

Crul, si el autor dice que es verídico, no tengo por qué dudarlo. Y si alguna vez soy testigo o conocedor de un delito, ten por seguro que lo primero que haría como ciudadano sería denunciarlo.

Un saludo.

Crul dijo...

¿Y te sorprende o crees que es algo frecuente en política y periodismo?

Desde fuera la percepción que se tiene es que esto no es raro que pasen estas cosas.