sábado 13 de junio de 2009

Galicia bilingüe


El sentido común se va imponiendo poco a poco en Galicia. Alberto Núñez Feijoo ha anunciado esta semana el fin de las “galescolas”, esa creación del BNG que imitaba las ikastolas vascas, para controlar y manipular la educación infantil. Paradójicamente, los contenidos a impartir no dependían de la Consejería de Educación, sino directamente del entonces Vicepresidente de la Xunta, el nacionalista Anxo Quintana, protagonista de incontables escándalos en los últimos meses. Pero eso se va a acabar.

El gobierno de Feijoo va a abordar una reforma educativa, cuyo primer paso será escuchar a los padres, algo que hará mediante la elaboración de una encuesta voluntaria y anónima a unas 330.000 familias con hijos en edad escolar, cuyos resultados serán vinculantes para dicha reforma educativa.

Además, para presentarse a unas oposiciones en Galicia ya no será obligatorio hacerlo en gallego, sino que podrá escogerse cualquiera de las dos lenguas. De este modo, cualquier español podrá optar a cualquier oposición allí, pues no es de recibo que un gallego pudiera, por ejemplo, presentarse aquí en Andalucía y un andaluz no pudiera hacerlo allí en las mismas condiciones, algo que aún ocurre en otras comunidades. Pero, como digo, el sentido común se va imponiendo, al menos en Galicia, desde que ganó el PP.