miércoles, 30 de abril de 2008

Prepotencia y desprecio

Eso es lo que se desprende de las intervenciones de los portavoces socialistas que han intervenido en el Pleno del Parlamento durante estos dos días. Ayer compareció el todopoderoso Zarrías, Vicepresidente Primero de la Junta y Consejero de la Presidencia (casi nada) para explicarnos la estructura del nuevo gobierno autonómico. Y allí estaba yo, dispuesto a enterarme de ese reparto de competencias. ¡Iluso de mí! Y es que, si algo saqué en claro de su intervención fue (porque no paró de decirlo), que han ganado las elecciones y que eso les da la razón en todo lo que hagan.

Aparte de lo triste que es ver cómo un gobierno basa su discurso (ya lo hizo Chaves hace dos semanas en su investidura) en recordar que ha ganado y que el resto está en la oposición, aparte de eso, me pregunto: ¿Para qué está entonces el Parlamento, si no es para que se expresen las diferentes opiniones? ¿Para qué hay representantes de las diferentes ideologías, si no es para que haya pluralidad? ¿Es que todo aquel que no haya votado al PSOE o no piense como ellos no tiene razón, sólo por el hecho de que ellos hayan ganado?

Pero es que la cosa no ha quedado ahí, porque los distintos portavoces socialistas que han intervenido a lo largo de la mañana han mantenido el mismo discurso, hasta el punto de que cuando IU ha planteado un debate sobre la construcción de un oleoducto en Huelva, el portavoz socialista apenas ha hablado del tema que se debatía, limitándose prácticamente a recordarnos (viva el discurso oficial), que han ganado las elecciones y que por eso tienen razón.

Tampoco ha salido adelante el plan de protección a las mujeres víctimas de los malos tratos que hemos presentado desde el Grupo Popular, lo que refleja el desprecio que tienen hacia cualquier propuesta que venga de la oposición, a pesar de que sea buena y necesaria para los andaluces.

domingo, 27 de abril de 2008

Liberales y conservadores

Lamento decepcionar a algún lector, pero no voy a hablar de Esperanza Aguirre. Aquí en Andalucía los papeles de conservadores y liberales están repartidos de una forma muy singular. Un conservador es aquel que quiere conservar, para lo cual hace falta tener algo que conservar. Ese algo, en Andalucía, es el poder. Y los conservadores son los que quieren conservar las cosas tal y como están, porque están muy cómodos en sus sillones desde hace ya 26 años (que serán 30 cuando acabe la legislatura).

Por es me hace mucha gracia cuando esos que se llaman “progres” y que en realidad son conservadores (del poder), nos acusan de “conservadores y retrógrados” a los que queremos cambiar, reformar. A los que defendemos la libertad frente a su autoritarismo y prepotencia.

Porque el ciudadano es más libre cuando puede elegir dónde y cómo se educan sus hijos que cuando tiene que llevarlos al colegio que le toque. Porque el joven es más libre cuando tiene más dinero para comprarse un piso, porque tiene un empleo digno y los precios son más asequibles, que cuando tiene que depender de las ayudas-subvenciones de “papá- Estado” (o Junta). Porque es más libre cuando no tiene miedo a que lo miren mal y a que no vayan a comprar a su negocio por no estar de acuerdo con el pensamiento único de su pueblo.

La batalla en Andalucía es, pues, la de los que defendemos la libertad y el cambio frente a la prepotencia, el autoritarismo y el conservadurismo de unos gobernantes que, después de 26 años, lo único que quieren es conservar el poder a toda costa. Y en esta batalla nosotros somos los reformistas, los progresistas y los liberales, porque queremos reformas, progreso y, sobre todo, libertad.

sábado, 26 de abril de 2008

Política de calle

Ayer por la tarde estuve visitando Mijas con el candidato del PP. Ángel Nozal y su equipo son el claro ejemplo de que el político tiene que estar en la calle, en continuo contacto con la gente. Con una revista mensual y un panfleto informativo como excusas, tuvimos la oportunidad de pasarnos la tarde charlando con la gente (gente que paseaba, gente que tomaba algo en un bar), conociendo de primera mano los problemas de los mijeños. Bueno, la oportunidad la tuve yo, porque Ángel, que lo hace tres días a la semana, se los conoce perfectamente.

Aparte de sacar en claro un par de preguntas para hacer en el Parlamento al señor Chaves, sobre los “chanchullos” del hipódromo y un frustrado parque empresarial, me he reafirmado en el convencimiento de que el político tiene que estar a pie de calle, hablando con la gente, preguntado y respondiendo. Que para eso nos pagan. Porque yo no me resigno a que mi escaño consista sólo en ir dos o tres días a la semana a Sevilla para votar las leyes.

jueves, 24 de abril de 2008

Jóvenes políticos

La semana que viene el Parlamento de Andalucía designará nueve senadores (la cuota autonómica), entre los que estará Patricia Navarro, de 28 años. Este hecho, que podría pasar desapercibido, está enmarcado dentro de una clara apuesta del Partido Popular de Málaga y de Andalucía por los jóvenes. La Presidenta de Nuevas Generaciones de Andalucía, hasta ahora concejal del Ayuntamiento de Málaga, da el salto a la política nacional, como ya lo diera en su momento el antequerano Ángel González, Secretario General de la organización y ahora también Diputado Nacional a sus 29. Y dentro de esa misma apuesta por la juventud, el que suscribe, dedicado a la política autonómica con 25, así como una larga lista de jóvenes concejales y algún que otro diputado provincial.

Y es que no es habitual en los partidos dar tanta importancia a gente tan joven. Lo normal es buscarse un par de caras jóvenes para ir rellenando la lista y que salgan en la foto, pero sin posibilidades reales de salir elegidos. Nosotros, por el contrario, tenemos la suerte de ir a las Cámaras Nacionales y Autonómicas, así como a las Diputaciones y Ayuntamientos, para ser la voz de los jóvenes. Porque ninguna persona de 40 ó 50 años comprende nuestros problemas tan bien como nosotros mismos, que además de llevar a todos esos ámbitos nuestra visión de la vida, la de nuestra generación, lo hacemos con un estilo y un lenguaje joven.

No es que ser joven en sí sea un valor (a veces sí). La juventud no debe ser una cuota. Yo estoy en contra de las cuotas: hay que contar con las personas más válidas, da igual si son hombres, mujeres, jóvenes o no tan jóvenes. Lo importante son las personas. Pero sí que es verdad que los que hemos nacido en democracia vemos la vida de otra forma y aportamos a la política esa visión, libre de prejuicios e hipotecas, mirando siempre hacia delante.

miércoles, 23 de abril de 2008

Objetivos iniciales

Bienvenido a este blog, que pretende ser un espacio de opinión abierto a los jóvenes. La política está muy mal vista hoy en día, y los que nos dedicamos a ella, aún más. Mi intención, al abrir este blog, es darte a conocer el trabajo que hacemos en el Parlamento de Andalucía, al que me he incorporado recientemente para llevar allí la voz y los problemas de los jóvenes. La voz de los jóvenes que han votado al PP, la voz de los jóvenes que han votado a otros partidos, porque no les convencía el nuestro, y la voz de todos esos jóvenes que pasan de la política porque creen que no sirve para nada.

Porque todos los jóvenes tenemos los mismos problemas: empleos precarios y dificultad de acceso a la vivienda. Ambos dificultan nuestra emancipación y nos obligan a seguir viviendo en casa de nuestros padres. Y mientras tanto, la Junta de Andalucía lo único que ha hecho en política de juventud en estos años ha sido la Ley Antibotellón, en lugar de abordar nuestros problemas reales. ¡Qué triste!

Éste es mi punto de partida para trabajar durante estos cuatro años en el Parlamento de Andalucía, donde mi objetivo es presentar iniciativas para mejorar el empleo y el acceso a la vivienda de los jóvenes, así como para mejorar nuestro sistema educativo. Y este blog pretende ser un espacio de contacto con los jóvenes, una herramienta para acercar la política a la gente como tú.