miércoles, 18 de enero de 2012

Jóvenes en política.


Os dejo el artículo que he publicado esta semana en La Pecera, revista universitaria de la Facultad de Ciencias Políticas de Granada:

Quiero aprovechar la oportunidad que tan amablemente me brinda La Pecera para compartir alguna reflexión con sus lectores, que en su mayoría sois jóvenes con cierto interés por la política. Muchos son los jóvenes que, hoy en día, deciden entrar en política, engrosando las organizaciones juveniles de los principales partidos. Pero, ¿cuántos de ellos tenemos verdadera vocación política?

La política universitaria, en la que muchos de vosotros estáis, es una de las mejores escuelas para empezar, pues implica un contacto directo con tus compañeros para resolver sus problemas más inmediatos y te enfrenta por primera vez a unas elecciones. He aquí el primer filtro, pues habría que cuestionarse la idoneidad de ciertos dirigentes a los que no quieren ni sus propios compañeros de facultad.

Sin embargo, esto no es suficiente, pues nuestra sociedad actual demanda y necesita los dirigentes mejor formados y más preparados, por lo que es imperativo que, quienes queremos dedicarnos a la política, empecemos por terminar nuestras carreras y buscar un trabajo al margen de la política. Es imprescindible que primero lleguemos a ser “alguien” fuera de la política, para que no seamos profesionales de la política, sino buenos profesionales (de lo nuestro) metidos en política. Gente, en definitiva, que comparta primero las dificultades del día a día, que demuestre su valía en la calle antes de llegar a los despachos. Y, sobre todo, gente que tenga a dónde volver, pues la política debe ser algo temporal, no puede convertirse en un modo de vida.

No me fío de los políticos que no tienen dónde volver, pues llegado el momento harán cualquier cosa para mantenerse ahí. Necesitamos gente con la vida resuelta, que no necesite de la política para vivir. Gente con principios, gente con valores. Porque lo cierto es que aquellos que tenemos vida más allá de la política somos mucho más libres. Y merece la pena serlo.


jueves, 17 de noviembre de 2011

Súmate al cambio


Hoy la prima de riesgo española ha llegado a los 500 puntos, mientras que Alemania ha alcanzado ya su mayor nivel de empleo desde la reunificación. Algo pasa aquí cuando los países europeos, con los que hace unos años nos codeábamos, están remontando y nosotros seguimos cayendo. Ya no vale el discurso de echarle la culpa a la crisis internacional, pues los datos hablan por sí solos. Algo se ha estado haciendo mal en este país cuando el resto remonta y nosotros nos quedamos atrás junto con Italia o Grecia. La gestión económica del Gobierno socialista ha sido pésima y la herencia que nos dejan a todos los españoles es deprimente.

Está claro que la solución no pasa, desde luego, por que sigan los mismos ni por que vengan quienes ahora pretenden ser otros pero que sigan haciendo lo mismo. Este barco necesita un cambio de capitán, pero sobre todo necesita un cambio de rumbo, para dejar de navegar a la deriva. Y es necesario que el nuevo presidente obtenga un amplio respaldo el domingo para poder acometer sin problemas las reformas necesarias.

Es cierto que la economía no lo es todo. Pero si la economía no funciona, no se genera empleo, ni se pueden pagar las pensiones, ni se puede invertir en educación, sanidad y políticas sociales. Por eso, para que todo lo demás funcione, es necesario que la economía vaya bien. Y para ello es imprescindible cambiar. Por eso, este domingo, súmate al cambio.



martes, 14 de junio de 2011

La reforma electoral de Aguirre


Esta mañana Esperanza Aguirre anunciaba en su discurso de investidura algo que comparto totalmente y desde hace tiempo: el desbloqueo de las listas electorales para reducir el control de los partidos y la división de las circunscripciones para que los ciudadanos puedan conocer mejor a sus representantes y elegirlos de forma más directa.

Lo cierto es que con el actual sistema de listas cerradas los ciudadanos votan a un partido o como mucho a su cabeza de lista, pero apenas conocen al resto de sus representantes ni el trabajo que realizamos. La combinación de listas abiertas y circunscripciones de menor tamaño contribuiría a un acercamiento entre electores y elegibles tan positivo como necesario.

Esa es la mejor manera de acercar la política a la calle, pues cada diputado estaría obligado a mantener un contacto permanente con los ciudadanos de su circunscripción y a rendirles cuentas continuamente si quisiera ser reelegido. Es algo que muchos ya hacemos, por lo que sólo aquellos políticos que no estén dispuestos a estar en la calle y a ganarse directamente la confianza de sus vecinos pueden tenerle miedo a algo así.


domingo, 8 de mayo de 2011

Porque a algunos se les olvida...


De las mil historias que podríamos recordar, creo que ésta es especialmente ilustrativa. Porque a algunos se les olvida a quiénes vamos a sentar en los Ayuntamientos y que es lo que hacen cuando están allí.


sábado, 23 de abril de 2011

Algo de Historia


Como antes que político soy historiador, hoy os dejo este artículo en el que hago un breve repaso de la organización territorial de España a lo largo de la Historia, desde los romanos al Estado de las Autonomías:

sábado, 2 de abril de 2011

Zapatero se va… pero no todavía

Esta mañana Zapatero ha anunciado que no volverá a presentarse. La sensación de alivio apenas me ha durado unos segundos, pues soy plenamente consciente de que Zapatero es sólo una parte del problema. Y es que lo que ha fracasado en este país es toda una forma de hacer política: la de los socialistas.

Pero me surge una duda, si el presidente renuncia ser el candidato del PSOE para no perjudicar a los socialistas, ¿por qué los españoles tenemos que seguir sufriéndolo un año más? ¿Por qué no se va del todo y nos deja tranquilos? ¿Acaso lo que es bueno para los socialistas no lo es para el resto de los españoles? ¿Tan distantes están sus intereses de los del resto de los ciudadanos?

Los socialistas respiran tranquilos, al menos en parte, porque ya no sabían cómo quitarse de encima a quien consideraban un lastre electoral. Y es que la mayoría de los españoles considera ya a Zapatero como el peor presidente de la historia de nuestra democracia. Pero no sólo por dejar el país prácticamente arruinado y con casi 5 millones de parados, sino sobre todo por haber estado mirando para otro lado mientras que esto ocurría, más dedicado a distraernos con continuas cortinas de humo que a tratar de arreglar la situación. Incluso recurriendo a reabrir las heridas del pasado, fomentando el enfrentamiento y la división. Esa es, sin duda, su gran responsabilidad.

Pero el problema es que, con la que está cayendo y con la de cosas que hay que hacer, lo que nos espera durante los próximos meses es un Gobierno dedicado a la lucha por la sucesión y con un presidente con menos autoridad aún de la que ya tenía. Por eso es imprescindible que haya elecciones ya.